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La Formación competente en Petróleo y Gas: Su Mejor Póliza de Seguro

En el trabajo en campo no hay margen para errores. La seguridad del trabajador debe ser la prioridad número uno, y una adecuada formación es clave para asegurar la calidad de vida y la protección del negocio. Por este motivo los fabricantes se toman la formación muy en serio, y exigen que los trabajadores de todos los niveles reciban formación en seguridad de los sistemas de fluidos antes de poner el pie en obra. Saben que esta competencia es tan importante como cualquier póliza de seguro cuando se trata de reducir riesgos y asegurar la eficiencia de las operaciones.

Pero ¿cómo es un programa de formación de clase mundial? Vamos a desglosar los tres elementos que todo programa de formación debe incluir.

1. El curso de formación solo puede ser tan efectivo como el proveedor (instructor + contenido + experiencia).

Como dice el refrán, el tiempo es dinero, y la formación aleja a los empleados del trabajo diario. Vd. tiene que asegurarse de que la inversión de tiempo resultará rentable para su operación. Y eso empieza por un programa de formación certificado con un instructor cualificado y los materiales necesarios para la formación de sus empleados.

Cuando examine programas de formación, no olvide preguntar: ¿El instructor tiene experiencia notable en operaciones reales? ¿Él o ella saben de primera mano cómo es el día a día de mis trabajadores?

Una buena idea es encontrar instructores que hayan trabajado en campo junto a ingenieros, mecánicos, técnicos, jefes de mantenimiento y operarios. El instructor debe tener conocimiento y experiencia propia en los desafíos diarios de sus empleados para ofrecerles las herramientas que necesitan utilizar en su jornada real—no en la teoría.

La experiencia es lo que hace que un instructor se gane rápidamente el respeto de sus empleados y los mantenga comprometidos. De igual importancia son la destreza comunicativa y la eficacia de los métodos formativos. Los buenos instructores podrán relatar casos y anécdotas atractivos, y ocupar activamente a los asistentes en las demostraciones y actividades que pueden agilizar los conocimientos que luego serán puestos en práctica en todas sus operaciones.

Los formadores también deben poder ser evaluados regularmente por expertos en las materias para garantizar su competencia. En definitiva, los instructores que proceden de entornos de aprendizaje y organizaciones enfocadas en la difusión del conocimiento pueden ofrecer una mayor perspicacia a su negocio.

2. La formación práctica aumenta la retención y la participación.

Todos hemos tenido a esos profesores. Los que no se cansan de hablar en el aula citando referencias de los libros de texto y sin hacer nunca algo real para mantener a la clase interesada. La forma más rápida de perder la audiencia es hablar a los estudiantes durante todo el día.

Por el contrario, los programas de formación más eficientes son una mezcla de teoría, aprendizaje en el aula y la aplicación práctica que da a los participantes la oportunidad de conectar con la materia tratada en campo. Las actividades y la participación en grupo es lo que mantiene interesados a los estudiantes y les ayuda a retener, una vez acabado el curso y a larga lo que han aprendido. Para obtener los mejores resultados, busque programas que dediquen al menos el 30 por ciento de las horas lectivas a la aplicación práctica y que, en función de la materia, permitan al instructor tener encuentros individuales con sus empleados y les dé la educación práctica que ellos quieren.

El contenido del curso también debe ser revisado regularmente para asegurar que la nueva realidad de campo se va tratando y se va incluyendo en el programa.

3. El aprendizaje debe continuar acabado el curso.

La formación eficiente no se da en un solo día. Es un proceso continuo. Sus empleados deben marcharse con material como cuadernos de trabajo, listas de consejos y manuales que puedan ser contrastados en campo. También deberían tener la oportunidad de continuar su aprendizaje fuera del aula y en su propio tiempo. Los programas de formación importantes pueden completarse con cursos de formación online más breves, sobre contenidos muy específicos que les ayudarán a ser más prudentes y eficientes en el trabajo.

También es importante señalar que la tecnología, los desafíos y las oportunidades cambian, por lo que la formación continuada es crítica. Los grandes fabricantes reciclan a sus trabajadores más o menos cada tres años para dotarse de los últimos conocimientos y mantener las operaciones funcionando seguras y sin problemas. Los instructores y facilitadores de formación también deben estar disponibles tras la formación inicial como contacto de los empleados que buscan más información o apoyo. Frecuentemente surgen cuestiones sobre pérdidas energéticas o emisiones en obra, o inspecciones a mangueras o sobre seguridad. Un ingeniero auténtico que vive lo que enseña puede ser un recurso constante.

La eficiencia de su negocio y la seguridad de sus trabajadores dependen de la adecuada capacidad de todas las facetas de sus operaciones. Desde la instalación y mantenimiento adecuados de los componentes hasta la gestión de los problemas habituales de seguridad, confíe en los cursos que sus proveedores le proponen para ayudarle a reducir o eliminar errores y daños. Lo que ganará es un mejor funcionamiento de sus operaciones, reducir los costes derivados y una mayor rentabilidad—y la seguridad añadida de que Vd. está haciendo todo lo posible por reducir riesgos de sus empleados.

No se conforme con nada menos que lo mejor. Asegúrese de que sus cursos de formación incluyen los cuatro componentes de un programa de formación de éxito para rentabilizar al máximo su tiempo y su inversión.

  • Instructores experimentados
  • Experiencia en la materia y contenidos de alta calidad
  • Combinación de formación en el aula y en campo
  • Cuadernos de trabajo herramientas de referencia que puedan ser utilizados en campo.

En última instancia la capacitación y formación adecuada da consistencia a sus operaciones. Los contenidos de calidad y la formación experta puede ayudar a los empleados a trabajar con mayor seguridad e inteligencia en todo momento, ahorrando tiempo y reduciendo costes.

Qué preguntar al valorar programas de formación:

    • ¿El curso lo ofrece una organización con reputación en calidad y formación, y con experiencia en la materia?
    • ¿El instructor tiene experiencia en campo?
    • ¿El instructor tiene amplia formación de una organización acreditada o proveedor de reputación?
    • ¿El instructor tiene la capacidad de enseñar a los empleados varios niveles de competencias y con flexibilidad docente?
    • ¿El instructor tiene las aptitudes técnicas para trabajar con ingenieros y otros trabajadores cualificados?
    • ¿El curso conjuga la teoría y la práctica?
    • ¿Qué materiales se entregarán para favorecer la formación continuada y como referencia al finalizar el curso?
    • ¿La organización puede adaptar un programa a mi área y según necesidades específicas?
    • ¿La organización puede ofrecer testimonios y referencias de participantes previos en la formación?