alert icon
Este sitio Web no admite Internet Explorer 8. Por favor, actualice su versión de Internet Explorer o utilice un navegador más actualizado.
Ocultar mensaje hide icon

Diseñar para Evitar el Riesgo 8 Pasos para Construir Sistemas de Fluidos más Seguros

La industria es compleja de por sí, y también por naturaleza cada vez se complica más. Ahora los pozos son más profundos, hay nuevas técnicas de perforación y más equipos y controles subacuáticos, y todo ello unido a temperaturas y presiones más altas en entornos más corrosivos. También aumenta la preocupación por la salud, la seguridad y el medio ambiente, y las normativas, regulaciones y otras formas de responsabilidad son más estrictas. Si aprovechar las oportunidades significa asumir más riesgos, ¿cómo pueden los operadores minimizar los problemas de seguridad del personal de plataformas, refinerías y plantas? En materia de funcionamiento fiable de los sistemas de fluidos, hay una verdadera respuesta: Las condiciones laborales seguras empiezan con consideraciones de diseño sensatas.

Como proveedor de componentes para sistemas de fluidos y formación, Swagelok entiende el pesar de los clientes cuando las paradas, las pérdidas y las responsabilidades legales se suman por una falta de atención a los detalles. La observación estricta a normativas de diseño y los procedimientos documentados puede ayudar mucho en la prevención de errores caros.

Antes de sustituir componentes o instalar un nuevo sistema completo, repase estas prácticas recomendadas.

1. Nunca mezcle componentes de distintos fabricantes.

Los cierres estancos que deben soportar alta presión, vibraciones, vacío y cambios de temperatura dependen de tolerancias exactas, un control de calidad meticuloso y principios de diseño de eficacia probada. Aunque los componentes de distintos fabricantes pueden parecer iguales, no hay garantía de que estén fabricados bajo las mismas normativas rigurosas, lo que significa que no trabajarán igual si se mezclan con los componentes de otros fabricantes.

2. Seleccione sus aleaciones con cuidado.

La química del material es una consideración muy importante en muchos entornos. La compatibilidad de los componentes, si no se cuida, puede generar problemas graves como la rotura por corrosión bajo tensión de cloruros (formación de grietas en la tubería y tubo en entornos ricos en cloro). Muchas aleaciones se han utilizado o han aparecido como candidatas para instalaciones que requieren resistencia a la corrosión marina. Las aleaciones más frecuentemente utilizadas han sido los aceros inoxidables austeníticos de la serie 300, principalmente el 316 y en algunos casos el 317. Las aleaciones con un mínimo del 6% de molibdeno, las llamadas aleaciones “6-moly”; se han comportado bien en sistemas offshore. Entre éstas se incluyen el 254SMO, el AL6XN y el 25-6Mo.

Y más recientemente se han añadido aleaciones con algo más del 6% de molibdeno. 654SMO, AL6XN Plus, 27-7Mo y 31. Las propiedades publicadas de estas aleaciones sugieren que deberían comportarse bien en entornos con cloruros. Mientras tanto, aleaciones de níquel como el 825, 625 y C-276 se utilizan más frecuentemente por su rendimiento en aplicaciones de gases sulfurosos.

3. Minimizar las posibilidades de cometer errores.

Considere lo mucho que el etiquetado y un diseño con mentalidad segura puede reducir la aparición de errores. Por ejemplo, asegúrese de poner etiquetas en su equipo para indicar al operario qué está viendo. Codifique con colores los mandos, el tubo y la tubería para saber de un vistazo qué líquidos o gases fluyen por esos componentes, aunque en los procesos no haya hidrocarburos. Ocúpese también de orientar los componentes de forma que se evite el contacto accidental con objetos en movimiento o personal transitando.

4. Utilice solo los materiales ideales para el trabajo.

Puede ser tentador decidir en base al precio, pero cuando uno se juega mucho no merece la pena arriesgarse, y Vd. solo debería confiar en productos de probada reputación. El mercado está saturado de imitaciones e inventarios deficientes que pueden perjudicar su operación. Compre solo a través de socios fiables y canales autorizados.

También es importante conocer la diferencia entre productos similares y ser preciso al decidir cual utilizar. Por ejemplo, una válvula de seguridad (que abre totalmente a una presión fija) no es lo mismo que una válvula de alivio (que abre gradualmente según la presión aumenta). Aunque estos términos pueden sonar parecidos, asegúrese siempre de entender exactamente cual utilizar.

5. Elimine la complejidad siempre que sea posible.

Reduzca la complejidad del sistema donde pueda para minimizar complicaciones potenciales, y no deje nunca de buscar oportunidades de mejorarlo. Simplificar sistemas ayudará después, ya que será más fácil localizar y solucionar problemas con menos componentes que analizar. Consulte a un experto que pueda sugerirle cómo hacer menos conexiones. A la larga, eso reduce la cantidad de componentes que podrían potencialmente fallar.

6. Siga siempre cuidadosamente las instrucciones del fabricante.

No seguir los procedimientos documentados de instalación y desmontaje no es una cuestión insignificante, sino que puede tener consecuencias importantes. Estos son los errores comunes:

  • Racores insuficientemente apretados que favorecen fugas y explosiones
  • Racores sobre apretados que limitan el potencial de reutilizaciones
  • No asegurarse que el tubo se asienta firmemente contra el tope del cuerpo antes de realizar el apriente
  • No seguir los protocolos adecuados de profundidad de inserción del tubo o no “tocar fondo” con el tubo
  • No comprobar adecuadamente la concentricidad, defectos o arañazos que pueden comprometer el cierre

El Manual del Instalador de Sistemas de Tubo Swagelok contiene las directrices más completas que pueda encontrar

7. Tenga en cuenta las vibraciones y el movimiento en sus diseños.

Al ensamblar un sistema despresurizado (algo que debería hacer siempre, ya que trabajar en un sistema presurizado es peligroso), no es difícil olvidar los efectos de las vibraciones de las máquinas. Asegúrese de tener instalados los soportes adecuados para garantizar que el tubo y los racores no sufran excesiva fatiga o sean expulsados durante la operación a alta presión. El esfuerzo constante que generan las vibraciones en un sistema puede también desgastar los puntos de conexión, por lo que especificar los materiales adecuados desde el principio y tener en cuenta la posibilidad de movimiento es importante.

En algunos casos, instalar mangueras puede eliminar preocupaciones acerca de las vibraciones. Recuerde sin embargo, que las mangueras se desgastan rápidamente y que necesitará sustituirlas periódicamente. Algunos elastómeros también tienen una vida de almacenamiento limitada—debe conocer por tanto la antigüedad de las mangueras que va a instalar. 

8. Tenga en cuenta la dureza del material al construir sistemas de tubo.

Es importante la compatibilidad de los materiales de los componentes entre sí, y que éstos tengan la dureza adecuada para permanecer conectados. El material del tubo metálico debe ser más blando que el de los racores, para permitir que el tubo agarre y deforme adecuadamente el tubo.

Cuando los sistemas de fluidos funcionan impecablemente día a día, es fácil obviar los peligros que un solo componente mal instalado puede provocar. Tener en cuenta las mejores prácticas protegerá su operación. Estos pasos pueden parecer sencillos, pero muchas veces son ignorados. Hay muchas formas de diseñar con seguridad, y una mayor precaución puede evitarle problemas imprevistos.